Como proteger a tu mascota de la rabia.



Como parte de las responsabilidades de un dueño de mascotas está la de prevenir que este se contagie de diversas enfermedades, especialmente cuando existen métodos para evitar el contagio. No todas las enfermedades actúan de la misma forma, ni tampoco tienen la misma gravedad, pero existen algunas muy reconocidas dentro del mundo veterinario como la rabia.
La rabia es provocada por un virus que ataca el sistema nervioso central del animal y puede ser transmitida a seres humanos por medio de mordeduras, arañazos o contacto en piel abierta o mucosa. Cualquier mamífero puede portar y contagiar el virus de la rabia.
Un animal doméstico puede verse contagiado por alguno salvaje que entre a su ambiente, digamos una rata o un murciélago, incluso perros callejeros.
El virus de la rabia en perros tarda entre tres y ocho semanas en incubarse, a partir de estos días los síntomas de la enfermedad comienzan a aparecer. En seres humanos, la incubación es menos variable, ya que suele contemplarse un mes después de la entrada del virus en el organismo.
Actualmente el método más eficaz de combatir el virus de la rabia en animales y personas es la vacuna antirrábica, por lo que es importante siempre conocer las entidades que sean capaces de otorgarla, ya sea un municipio o una clínica veterinaria. En algunos casos control de plagas cuenta con equipamiento necesario para combatir esta enfermedad.
La meta mundial es erradicar la rabia de aquí al 2030, o al menos las muertes humanas provocadas por el contagio.
¿Cómo lograr esto? Siguiendo ciertos pasos clave que nos permiten evitar el contagio de mascotas, estos pasos serán descritos a continuación:
-Asegúrate de llevar un control periódico de tu mascota y su visita al veterinario, así como la aplicación de las vacunas correspondientes. La vacuna que previene el contagio de rabia suele ser de las primeras que reciben los animales.

-No entrar en contacto con animales callejeros o salvajes de los que se desconozca cuál es su estado de salud. Es una costumbre saludar perros en la calle, pero es aconsejable no tocarlos.

-Vacunar a todos los mamíferos que se tengan como mascota siguiendo las recomendaciones del veterinario. Esto incluye perros y gatos, como hámsteres y otros similares.

-En el caso de que el dueño vea que su perro ha sido mordido por un can infectado, debe limpiar la herida con agua y jabón e ir inmediatamente al veterinario. La rapidez es fundamental para que el profesional tenga el tiempo suficiente para contrarrestar la posible propagación del virus.

Siguiendo estos prácticos consejos podemos evitar el contagio y propagación de esta enfermedad que tanto afecta a animales domésticos y salvajes.